Medición de Flujo Intraoperatorio en Bypass

Con motivo de la reciente publicación de un estudio del Journal of Vascular Surgery, analizamos la importancia de la medición de flujo intraoperatorio en las cirugías de bypass con injerto venoso y el impacto de estos sistemas de medición a la hora de proporcionar información precisa, rápida y no invasiva durante la intervención quirúrgica.

 

La isquemia crítica de las extremidades que amenaza la viabilidad del miembro (CLTI, por sus siglas en inglés) representa uno de los mayores desafíos en cirugía vascular. Cuando un paciente llega a esta situación crítica, la cirugía de bypass con injerto venoso autólogo se convierte en una intervención vital para salvar la extremidad y mejorar su calidad de vida.

Sin embargo, el éxito a largo plazo de estos procedimientos ha sido históricamente variable. Durante años, los cirujanos vasculares han buscado métodos fiables para predecir qué injertos mantendrán su permeabilidad y cuáles podrían fallar, poniendo en riesgo la extremidad del paciente.

El desafío de la evaluación intraoperatoria

Tradicionalmente, la valoración del estado del injerto durante la cirugía se ha realizado mediante angiografía bidimensional. Aunque efectiva, esta técnica presenta importantes limitaciones: es consumidora de tiempo quirúrgico valioso, resulta costosa, requiere contraste y no está universalmente disponible en todos los centros hospitalarios. Además, proporciona únicamente información anatómica, sin ofrecer datos funcionales sobre el flujo real que circula por el injerto.

Por otro lado, los protocolos de vigilancia postoperatoria basados en examen clínico, índice tobillo-brazo y ecografía dúplex, aunque necesarios, son retrospectivos y no permiten tomar decisiones correctivas durante el acto quirúrgico mismo.

Evidencia científica que marca la diferencia

Un exhaustivo estudio retrospectivo publicado en el Journal of Vascular Surgery en 2025 por el equipo de la División de Cirugía Vascular y Endovascular de Mayo Clinic aporta evidencia contundente sobre la importancia de la medición del flujo intraoperatorio. Durante 20 años (2003-2023), los investigadores analizaron 177 bypass infrainguinales en 163 pacientes consecutivos con CLTI.

Los resultados son reveladores: se estableció un umbral crítico de 110 mL/min de flujo intraoperatorio como predictor de éxito a largo plazo. Los pacientes cuyos injertos alcanzaron o superaron este valor mostraron resultados significativamente superiores:

 

RESULTADOS A:FLUJO DEL INJERTO ≥110 mL/minFLUJO DEL INJERTO <110 mL/min
1 AÑO5 AÑOS1 AÑO5 AÑOS
Permeabilidad primaria (PP)54%37%31%16%
Permeabilidad primaria asistida (PPA)77%68%48%34%
Permeabilidad secundaria (PS)85%70%66%50%
Sin amputación90% (1 año)85% (5 años)
Supervivencia global88% (1 año)58% (5 años)

 

El estudio concluyó que el flujo de injerto intraoperatorio es un predictor independiente de pérdida de permeabilidad en pacientes con CLTI sometidos a bypass distal con vena autóloga. Esta información no solo permite identificar injertos de alto riesgo durante la cirugía, sino que también posibilita modificar los protocolos de vigilancia postoperatoria y considerar anticoagulación temprana en casos seleccionados.

 

Sistemas de medición de flujo: Tecnología que transforma resultados

En contraste con los métodos tradicionales de evaluación, los sistemas para la medición de flujo como FlowXL de Transonic, utilizan tecnología de ultrasonido de tiempo de tránsito para proporcionar una medición rápida, precisa y no invasiva del flujo sanguíneo en el injerto. Estos sistemas ofrecen una valoración integral del estado del bypass que engloba la adecuación del conducto venoso, el flujo de entrada (inflow), el flujo de salida (outflow) y la calidad técnica de la cirugía.

Presentan múltiples ventajas en el contexto quirúrgico. En primer lugar, destacan por su rapidez, ya que la medición se realiza en cuestión de segundos, sin interrumpir de manera significativa el procedimiento quirúrgico. Además, proporcionan información en tiempo real, lo que permite al cirujano tomar decisiones inmediatas durante la intervención cuando el flujo es subóptimo, como revisar una anastomosis, evaluar el conducto venoso o incluso reconsiderar el target distal.

Otra ventaja relevante es que no requieren el uso de contraste, por lo que, a diferencia de la angiografía, no exponen al paciente a contraste yodado ni a radiación adicional. Asimismo, ofrecen una evaluación funcional completa, ya que no se limitan a mostrar la anatomía, sino que reflejan el funcionamiento real del injerto en el mismo momento de la cirugía.

Desde el punto de vista pronóstico, se trata de un predictor validado: tal como demuestra el estudio de Mayo Clinic, el medidor de flujo actúa como un predictor independiente de la permeabilidad a largo plazo, permitiendo estratificar el riesgo del paciente desde el quirófano. Finalmente, su uso sistemático contribuye a la reducción de angiografías innecesarias. En el estudio mencionado, la implementación del medidor de flujo permitió disminuir de forma drástica el número de angiografías intraoperatorias, pasando de 75 en los primeros cinco años a solo 11 en los 102 bypass realizados posteriormente.

 

Impacto en la práctica clínica

La incorporación de medidores de flujo como FlowXL en el protocolo quirúrgico de bypass infrainguinal representa un cambio de paradigma en la cirugía vascular. Ya no se trata solo de completar técnicamente una cirugía, sino de obtener información pronóstica objetiva que guíe decisiones tanto intraoperatorias como postoperatorias.

Un injerto con flujo inferior a 110 mL/min alerta al equipo quirúrgico de un problema que debe ser resuelto antes de cerrar, sea mediante revisión de anastomosis, cambio de segmento venoso o modificación del target distal. Además, identifica pacientes que requerirán vigilancia más estrecha y posible anticoagulación para optimizar los resultados.

En última instancia, el objetivo es claro: reducir las tasas de amputación, mejorar la permeabilidad del injerto y aumentar la calidad de vida de los pacientes con isquemia crítica de extremidades. Con 20 años de evidencia científica respaldando su utilidad, el medidor de flujo FlowXL de Transonic se consolida como una herramienta imprescindible en la cirugía vascular moderna.[

 

El sistema de medición de flujo FlowXL es un producto la compañía Transonic cuya distribución en España corresponde, de forma exclusiva, a Mercé V. Electromedicina.

 

/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Última actualización 21 enero, 2026



Pin It on Pinterest

Share This